Category: 07.- Relatos e historias

15.08.09

Permalink 23:26:44, Categories: 07.- Relatos e historias  

Pintándola desnuda

Solía sacarse dinero posando como modelo para pintores, a veces en Escuelas y Academias de pintura, en otras ocasiones para pintores en sus estudios, siempre que tuvieran buenas referencias, generalmente estos trabajos particulares siempre eran por recomendación.

Le llamó un amigo pintor para ver si le interesaba trabajar durante más o menos una semana por las tardes, alguien estaba buscando una modelo que se ajustaba a su perfil.

Gloria le preguntó qué tal era ese pintor, su amigo le comentó un poco acerca de él y ella le dijo que sí, que le diera su teléfono y que la llamara para concretar el trabajo.

A ella le gustaba trabajar más en academias, pensaba que era menos trascendental por aquello de que estaban aprendiendo, ella era un paso más, como el dibujar un botijo o un bodegón.

Le vendría bien ese dinero extra.

(La historia ya sé como continua, pero me a veces me da vagancia escribir, a ver si la sigo.)

18.03.08

Permalink 02:01:32, Categories: 07.- Relatos e historias  

Nacimiento de las artes

No soy de leer mucho, pero alguna noche antes de dormir leo algo de una especie de diccionario de mitología que me compré y voy aprendiendo cosas de los nombres que se suelen oir pero que no se sabe mucho. Es un poco lío, pero poco a poco se familiariza uno con los Zeus, Artemisa, Hermes, Hefesto, Hades, Perséfone, Perseo, Andrómeda, Orfeo, etc., etc.

Las historias mitológicas no tienen mucha lógica, pero bueno, se acostumbra uno.

Yo, influenciado por todo esto propongo un origen para las artes, que supongo, como siempre digo, ya existirá algo parecido.

Las bellas artes clásicas eran (según veo): arquitectura, escultura, pintura, música, declamación y danza. La declamación incluye la poesía, y con la música se incluye el teatro.

Con estos mimbres creamos la historia.

Un dios se enamoró de una mortal, la más bella que jamás existió, ella desdeñaba a todos los hombres que había conocido pues los consideraba, a pesar de todo, seres irracionales, codiciosos, sin nobleza alguna.

El dios, aprovechándose de esto se transformó en hombre para poder yacer con ella, adoptando el comportamiento que ella deseaba, durante varios años estuvo a prueba hasta que esa mujer estuvo segura que no había ningún hombre mejor que él y que sin duda merecía la pena entregarse.

Y así fue, una noche de verano consumaron su amor bajo la luna al que el dios obligo a darse la vuelta para que no los viera.

Al día siguiente, cuando él se despertó ella no yacía a su lado, unos pájaros le confesaron que unos hombres, sus antiguos pretendientes despechados, la habían raptado.

Durante varios días la anduvo buscando hasta que la encontró muerta, estaba tan bella como siempre.

Maldijo a los hombres y como venganza creó a partir de ella las artes, para que le rindieran tributo a tan bella mujer, así de sus manos creó la escultura, de sus ojos la pintura, de su corazón la poesía, de sus pies la danza, de su cabeza la literatura, de su boca la música.

Y desde ese instante los hombres, los llamados artistas, cuando crean algo bello están ofreciendo, aunque lo ignoran, su homenaje a esa hermosa mujer de la que un dios se enamoró.

Y los artistas, considerados libres, son los más esclavos, que con su talento privilegiado, el dios obliga a crear belleza.

04.02.08

Permalink 13:30:54, Categories: 07.- Relatos e historias  

De la muerte, el mar y la lluvia

El fin de semana escribía algo en la pda sobre la muerte, a ver si lo acabo de retocar y lo publico, de ese texto surgió una derivación que sirve para explicar un poco las características del mar, no es nada nuevo, como siempre digo, cualquier cosa que uno diga o piense se le habrá ocurrido a otro, cosa distinta es que la conozcamos o la haya llevado a cabo.

Pues la leyenda dice (siempre queda bien decir eso), que cuando la muerte viene a recogernos el alma se nos transforma en tantas lágrimas como años tenemos.

La muerte nos recoge y nos lleva hacia el mar, a una playa a la que nadie puede acceder y nadie conoce, allí deja el cuerpo que se deshace conforme entra en contacto con el agua, lo único que queda son las lágrimas en las que se convirtió el alma y que ahora forman parte del mar.

Esas lágrimas, lo que fuimos nosotros, viajan por todo el mar, buscando otras lágrimas en otros lugares, por toda la eternidad.

De ahí el sabor salado del mar, pero de ahí también su carácter incontrolable, a veces sereno, a veces agitado, son las lágrimas del alma la que lo mueven o lo calman.

Y a veces ocurre que dos lágrimas de distintas almas se juntan, entonces ocurre algo curioso, se evaporan y salen del mar, pierden en ese momento toda la tristeza que tenían y dejan de ser saladas.

Junto con otras forman las nubes, pero echan de menos su querido mar y quieren volver a él, lo hacen en forma de lluvia, a veces consiguen regresar directamente a él, otras veces caen a la tierra y allí quedan recluidas las dos lágrimas gemelas en forma de gota y sirven para hacer crecer las plantas o dar de beber a los animales o para formar lagos y ríos.

Así que cuando alguna vez veas llover y te caiga una gota en la cara o en la mano, piensa que son dos almas que se encontraron en el mar y que ahora son felices, para siempre.

31.01.08

Permalink 13:18:09, Categories: 07.- Relatos e historias  

Los duendes de las ilusiones

Según cuenta la leyenda, por la noche existen unos duendes, llamados los duendes de las ilusiones, que mientras dormimos se dedican a coger las de cada uno y jugar entre todos con ellas.

Se juntan un montón de duendes y se las van cambiando de uno a otro, se las ponen, se las quitan, miran a ver lo que se siente, y así se pasan las noches.

Por lo demás no habría problema, pero estos duendes son un poco manazas y también despistados, así que a menudo rompen alguna ilusión, o se la devuelven a la persona equivocada, o de tanto manosearla la desgastan.

Este es el motivo por el cual a veces no ocurre lo que deseamos y por lo que también a veces nos encontramos con sorpresas inesperadas, era una ilusión de otra persona.

Así que cuando alguna vez una ilusión se te pierda ya sabes lo que puede haber pasado.

30.01.08

Permalink 23:52:16, Categories: 07.- Relatos e historias  

El mar vengativo I

Le gustaba pintar el mar, muchas mañanas se iba a la playa y se pasaba horas frente al mar intentando captar toda su belleza.

La playa a la que solía ir el pintor tenía una zona de arena y otra de rocas, por cierto, bastante peligrosa.

Muchas veces solía ir a la zona de rocas, ya que desde allí había una buena panorámica y la luz se podía captar mejor.

Como si el mar fuera consciente, cuando se dirigía o volvía de esa zona, las olas menguaban en su intensidad y el golpeo contra ellas era menos brusco, como dando una tregua para que el pintor pudiera pasar sin peligro.

Pasaron muchos meses en los que se dedicó intensamente a pintar cuadros sobre el mar, realmente eran muy buenos y él tenía cierto prestigio en los círculos artísticos.

Continuará ...

(Ya lo tengo pensado, pero bueno, es por crear algo de interés y también porque a veces me canso de escribir)

21.07.07

Permalink 21:55:03, Categories: 07.- Relatos e historias  

La estatua

Supongo que algo parecido ya habrá sido escrito por algún sitio, casi todas las ideas básicas ya están desarrolladas, sólo cambian los detalles y los matices.

Bueno, allá va la pequeña historia.

Dicen que hace muchos siglos un escultor quiso realizar la más bella estatua de una mujer de cuerpo entero y de tamaño real.

Para ello buscó a la mujer más hermosa de su ciudad y alrededores hasta que la encontró. La joven aceptó trabajar como modelo para la estatua, así que el escultor cogio un inmenso bloque de mármol, de la mejor calidad y con el blanco más deslumbrante y se puso a tallarlo.

La modelo posaba con una túnica blanca que la volvía muy insinuante.

El trabajo comenzó bien, los primeros días avanzaba a buen ritmo y el bloque de mármol iba tomando forma.

Sin embargo, al intentar plasmar la suavidad y sensualidad del cuerpo de la joven no lo conseguía.

Pasaron muchos días sin que hubiera progresos. Un día, mientras estaba trabajando con la modelo delante de repente le dijo: "espérame que tengo que salir, en un rato vuelvo", y se dirigió a un templo cercano.

Pidió a los dioses ayuda para conseguir acabar la estatua, hizo una ofrenda y volvió a su taller a proseguir su trabajo.

Al llegar se encontró a la mujer que le servía de modelo convertida en estatua, en la más bella estatuta que jamás hubiera hecho o hubiera visto.

Su trabajo fue admirado y reconocido durante toda su vida, sin embargo no vendió la estatua a pesar de importantes ofertas. Decidió colocar la estatua en el temlo al que había acudido y allí la dejó.

Nunca más hizo una escultura a pesar de los muchos encargos que recibió.

Durante los siglos posteriores la estatua fue decorando palacios y mansiones de reyes, nobles y hombres de dinero y poder.

Estuvo en un palacio de Roma, en un templo de Florencia, en un castillo en Suiza, la estatutua viajó por mar hasta Londres, donde estuvo en una imponente mansión y finalmente fue a parar a un castillo francés que servía a su vez de museo porque albergaba muchas otras obras de arte
y piezas antiguas.

Con el paso del tiempo la estatua fue perdiendo su lustre, y el marmol, de un blanco purísimo, pasó a un blanco menos llamativo.

El castillo recibía la visita de muchas personas en el verano, época en la que permanecían abiertas al público buena parte de las dependencias.

La estatua estaba en una sala poco visitada, había otras mucho más concurridas donde había famosos cuadros, colecciones de armas, algunas de ellas utilizadas en duelos de reconocidos personajes.

También había salas que se mantenían con el mismo mobiliario que había sido utilizado por reyes y nobles.

Un caluroso día de verano, a última hora de la mañana acudió al museo un hombre, estaba alojado en una ciudad cercana y se decidió a ir al castillo museo, pues era una visita imprescindible. Pasó de forma rápida por las salas más habituales, no le decían nada, nada le llamó la atención, pero cuando llegó a la sala de la estatua, en la que no había nadie en ella, sólo el y la mujer de mármol, se quedo mirando a la estatua, la miró de una forma especial.

Nunca había visto nada comparable, a pesar de su aspecto poco lustroso, casi podía sentir a la mujer que había inspirado esa obra, como si supiera que alguna vez había estado viva.

Se acercó hasta casi rozarla y de repente la estatua le tendió la mano, en un segundo el mármol desgastado se había convertido en una mujer de carne y hueso.

Lo más curioso es que no se extrañó, como si lo estuviera esperando, como si supiera que la estatua fuera a cobrar vida.

Le cogió la mano y salieron caminando tranquilamente de la sala.

El guardia de la puerta de salida del castillo no se extrañó. La túnica blanca era un atuendo raro, pero estamos en un mundo de modas curiosas pensó para sí el vigilante.

Dicen que en ese momento hubo un terremoto en la zona donde estaba enterrado el escultor, zona sísmica decían que era.

18.04.07

Permalink 00:22:18, Categories: 07.- Relatos e historias  

Sueños premonitorios

Cuenta la leyenda que a un joven mortal, al nacer, los dioses le dieron el don de que cualquier sueño que tuviera sería premonitorio y siempre se cumpliría, pero si alguna vez soñaba con algo y ese algo no se cumplía nunca más volvería a tener un sueño premonitorio.

Su madre, conocedora de ese don, puesto que se lo concedió el dios que la poseyó se lo dijo cuando el chiquillo tuvo conciencia para entenderlo, no se sorprendió, el niño le dijo que notaba que alguna especie de cualidad extraña tenía.

Con los años utilizó bien ese don, alguna vez le salvaron su propia vida y las de otros, en una ocasión soñó que una casa de piedra se derrumbaba, en el sueño no aparecían víctimas, al día siguiente se las ingenió para hacer que todos los moradores de esa casa salieran con cualquier excusa justo tras lo cual se vino abajo, tal y como había soñado.

Entre otras muchas cosas más, soñó también que se enamoraba de una mujer de rostro delicado y tez blanca, con una larga melena, al día siguiente, por casualidad, encontró bañándose en la laguna de un bosque a una preciosa mujer, muy parecida a la de su sueño, quedo prendado inmediatamente de ella, comenzaron a conocerse y ambos se enamoraron perdidamente.

Fueron años felices para ambos, hasta que llegó una noche en la que un sueño convertido en pesadilla lo despertó, en su sueño su amada aparecía en el bosque tumbada, sujetada por seres maléficos que pretendían, y lo lograban, violarla.

Se despertó de un salto, sobresaltado, asustado, pensando qué podría hacer para evitarlo, hasta entonces todos sus sueños se habían cumplido.

Se lo comentó a ella, le dijo que ese día no debería ir al bosque (muchas veces ellas salía por la tarde a dar una vuelta), le explicó que así conseguiría que el sueño no se hiciera realidad, aunque nunca más volvería a tener un sueño premonitorio y perdería ese don, tal y como auguraron los dioses, pero en cualquier caso valía la pena.

Ese día se quedaron en casa, hablaron, comieron, hicieron el amor, rieron, se asustaron, volvieron a hacer el amor, cenaron, hablaron a la luz de velas, se acostaron e hicieron el amor de nuevo.

Ella parecía feliz a su lado a pesar del miedo, parece que el sueño no se había cumplido, dentro de nada sería un nuevo día, y aunque su amado habría perdido ese don que siempre había tenido, seguirían felices. Justo antes de dormirse él le dio un beso en la boca, como jamás nadie se lo había dado, ni el mismo nunca le había dado un beso así, le extrañó un poco, pero lo atribuyó al miedo que ambos sentían.

Se abrazaron y se despidieron hasta la mañana siguiente.

Al salir el sol, ella se despertó y lo encontró a su lado abrazado a ella, de costado, tenía dos regueros de lágrimas secas en los ojos y estaba demasiado inmóvil.

04.03.07

Permalink 23:24:20, Categories: 07.- Relatos e historias  

Le gustaba mirar el mar

Le gustaba mirar el mar, sobre todo a primera hora de la mañana, la playa a esas horas solía estar en calma, como si durmiera, las olas apenas se levantaban.

De un tiempo a esta parte iba todos los días a verlo, como si necesitara esos minutos, se podía permitir ese pequeño lujo, casi imprescindible ya.

Siempre solía estar solo, a esas horas por la playa no había nadie, alguna vez pasaba raudo algún deportista madrugador.

De repente un día vio a una mujer un poco más allá...

Bueno, estoy hoy totalmente perro y no voy a seguir escribiendo, resumo como iba a ser la historia: se van conociendo y al final ninguno de ellos necesita ver el mar, descubren un placer mucho mejor y es mirarse el uno al otro y se olvidan del mar.

Como diría el clásico el mar es el mejor amigo de quien está solo.

15.02.07

Permalink 13:47:26, Categories: 07.- Relatos e historias  

La calle de las miradas

Todos los días al salir de su trabajo ella pasaba por la misma calle de camino al lugar donde aparcaba su coche.

Un día reparó en que desde un balcón un hombre la miraba, sintió esa sensación de sentirse observada y disimuladamente lo vió por primera vez.

Al día siguiente fue ella la que impunemente lo miró, la calle tenía una peculiaridad, desde los primeros 50 o 60 metros ella tenía un ángulo de visión perfecto sin que él la pudiera ver, durante los siguientes 100 metros ella se encontraba a tiro de sus ojos y debía de andar sabiéndose observada.

Pero no se sentía incómoda, ese hombre miraba de una manera especial, con cierta timidez, no sabía como explicarlo, pero le gustaba cómo lo hacía aunque no pudiera cruzar la mirada con él, además, ella también tenía unos segundos para disfrutar de él, viéndolo de pie en el estrecho balcón.

Siempre estaba asomado a la hora en que ella salía, se preguntaba si tendría "citas" con otras mujeres desde su balcón, a las once la del kiosko, a la una la del concesionario, a las dos y media ella, qué cosas pienso se dijo a sí misma.

A veces era un poco traviesa y se quedaba en el trozo de calle donde podía mirar sin ser vista, a veces se retrasaba adrede y salía unos minutos más tarde del trabajo para ver si estaba allí esperando.

Él solía estar siempre fumando, quizás salía habitualmente al balcón a fumar pensó ella para buscarle alguna explicación a su presencia diaria.

Un día ella tuvo que salir antes, sobre las dos, y no lo encontró en el balcón, o sea que no era un mirón compulsivo, se alegró de que no estuviera asomado.

Pensaba que estaba un poco loca, algunas veces se sorprendía mirándose ante el espejo de alguna moto aparcada a ver qué tal estaba antes de llegar al trozo de calle donde la mirada de él se reuniría con ella.

Era curioso, se daba cuenta que había días que atravesaba esa distancia más rápida, como si estuviera cabreada o de mal genio, otras andaba relativamente despacio, se sentía exultante, tal vez estaba creando inconscientemente un lenguaje para comunicarse con él.

¿Lo conoceré algún día? pensó, mientras sonriendo llegaba al límite del tramo de calle donde él era sólo para ella, le gustaba ese hombre y no sabía el porqué de esa atracción, no sabía nada de él.

27.01.07

Permalink 15:21:19, Categories: 07.- Relatos e historias  

En el tren

Iba a ver a su amiga, no le apetecía coger el coche, no le gustaba conducir sola, así que decidió irse en tren, le agradaba viajar sin maletas, sólo el bolso, odiaba tener que llevar inmensas maletas, maldita ropa, en los armarios colgada parece etérea y no pesa, pero luego recupera de repente toda su materia.

Sacó los billetes unos cuantos días antes, era entre semana e imaginó que no habría mucha demanda. El día del viaje se puso ropa que había comprado el fin de semana anterior, le apetecía estrenarla y hace tiempo que no veía a su amiga, era una buena ocasión.

Cogió un taxi para acercarse a la estación, faltaba bastante tiempo para la hora punta y no tardó mucho en encontrar uno, llegó en nada, pensó que ya podría haber sido menos ansiosa, le tocaría esperar un buen rato en la estación.

Decidió que era buen momento para tomarse un café...

(Continuará, eso creo, por lo menos hasta montar en tren, que como soy previsible ya os imaginareis que con alguien hablará, jajaja)

:: Next Page >>

Palabras Perdidas

Yo soy Julián, esta es mi bloga.

Mi correo:
julianmisterioso@hotmail.com

Estoy en FaceBook:
Julian Misterioso
julianmisterioso@hotmail.com

Escribo sin mayores pretensiones, las cartas van dirigidas a una mujer real, las musas etéreas dejémoslas a otros.
Gracias por la visita.

Search

Misc

XML Feeds

What is this?

powered by b2evolution free blog software