Hoy Sebastián trae una nueva orquídea, la Zygopetalum, es un poco oscura en sus colores, pero es llamativa en su forma.



El pastelillo de esta tarde era anómino, predominaba el chocolate pero sin resultar empalagoso, al pobre le quitaron el cartelillo en la vitrina y tuve que referirme a él como "y me pones un pastelillo de esos", por cierto, como ya mucha gente se habrá fijado suelo hacer los diminutivos en -illo en vez de en -ito.
La camarera que me atendió esta tarde es de natural simpatía o al menos esa sensación da, por si alguien conoce el sitio es la morena del pelo recogido en un moño. Es de agradecer que te atiendan con una sonrisa.

Hoy viernes ha estado medio nublado, no eran nubes de lluvia ni nubes blancas de esas de caprichosas formas, son de esas nubes repugnantes que son como una gasa que se le pone al cielo y que entra luz pero no mucha y el pobre sol, ahí, detras de las gasas.
Ahora, a buenas horas, parece que le están retirando las gasas al cielo y empieza a entrar la luz a borbotones, sí, ¿a santo de qué viene este mensaje?, a santo de nada digo yo, jajaja, era por escribir, no estaba inspirado yo para una carta y además me repito mucho últimamente, así que cojo carrerilla y escribo tonterías.
¿Qué mas puedo contar?, ah sí, que me he comprado un nuevo cd, más raro imposible, se llama el Invierno Secreto de Santi Campos y los amigos imaginarios, pero estoy perro y no le hecho foto a la carátula ni le he reservado espacio en comentarios musicales, ya hablaré de él.
Están chulas las cancioncillas, es agradable de oir, ¿por qué me lo he comprado?, pues ni idea, no tenía referencias, pero me ha gustado el título, he visto los nombres de las canciones y digo, va, lo compro, si total, además creo que el cd se lo compraremos cuatro gatos.
Oye, pues está bien esto de escribir así cosas del día, aquí públicamente sin que nadie me conozca, luego cuando dentro de muchos años siga internet entraré al blog y veré lo que decía, es agradable ejercicio reencontrarse con uno mismo.
Teóricamente un blog es como un diario mas que un bazar chino como parece éste, que hay categorías de todo tipo.
Bueno, ya por esta tarde es suficiente escrito, a quien lea esto le deseo pase un buen fin de semana.
La de esta noche se llama Disa, una más para la colección de flores y plantas.



Como ya he dicho en el mensaje de antes estoy oyendo a Valera, la verdad es que tienen canciones muy buenas, me está gustando el redescubrirlo.
La mayoría de ellas tienen un halo triste, dejo la lista por si alguien quiere escuchar alguna y la encuentra.
Grupo: Valera
Álbum: Ardo en deseos
1.- Ardo en deseos
2.- Vete por favor
3.- Al amanecer
4.- 48 Horas
5.- Hojas secas
6.- Vivir en las alturas
7.- A la desesperada
8.- Sólo por un día
9.- Un día más
10.- Salvaje
Porque a veces el silencio lo dice todo, dulce sensación de quedarte sin palabras cuando una frase te sorprende y buscas decir algo, pero nada se te ocurre, y resuena esa frase en tus oidos y te silencia.
Porque a veces el silencio tiene magia, dos que se miran y se callan, se lo dicen todo sin decir nada y el silencio acerca sus labios, los mejores besos siempre fueron precedidos del silencio.
Bueno, no se me ocurren más párrafos, daría más juego lo del silencio, pero mira, bien visto, el no poner más párrafos es un homenaje al silencio.
Escucho ahora al grupo Valera, desde hace unos días puedo volver a oir otra vez casettes.
Esto no es carta ni es nada, así que lo pongo en Reflexiones, que por cierto, vaya categorías más anárquicas tengo.
Dime que soy tu sueño y que piensas en mí cuando te acuestas y que me echas de menos y que te duermes pensando que un día estaré a tu lado.
Dime que te arden los labios cuando piensas en besarme, que te quema la piel al imaginar mis caricias.
Dime que te parecen mágicas mis palabras, que te hacen volar muy alto, que te hacen soñar más allá de la lógica y de lo real.
Dime que me deseas, dime que serás mi sueño hecho realidad, dime que explotaremos de felicidad.
Dime lo que piensas, dime lo que sientes, dime lo que esperas, dime que te gusto, díme todo lo que quieras.
Dime con palabras y dime con miradas.
Nota: A mí esta me suena repe, ya sería el colmo, copiarme a mí mismo, es que son muchas cartas en poco tiempo, nunca le escribí tanto a nadie.
Sebastián le perfumará hoy la habitación con el galán de noche o dama de noche, técnicamente conocido como Cestrum nocturnum.

Tus besos como gotas de agua templada en mi piel, húmedos y cálidos, maravilloso regalo de tus labios de fuego.
Labios que no quiero que cesen, siempre dispuestos a más besos, eterno disfrute en los márgenes de tu boca.
De tus labios, de tu boca y de tu lengua que me alimentarán con besos sin que me sacie jamás, pues voraz es mi apetito y tengo hambre de besos.
Besos tiernos y juguetones, besos que insinúan el camino, besos que desatan pasiones, miradas que anticipan besos y besos que continúan con miradas.
Labios recorridos por mis dedos, para así recordarlos y trazarlos en el aire cuando no te tenga y besaré entonces ese trazo en el aire y sentiré tus labios.
Besos soñados, besos que imagino a cada momento, besos que disfrutaré apasionado. Besos de tus labios, labios que nacieron para hacerse besos, y cuando te mires al espejo no veras tus labios, verás besos, tus besos, mis besos.
Labios y besos, mil veces ya imaginados, mil veces ya saboreados.
Me ha gustado la canción de Robbie Williams que antes he citado, como soy un poco esponja, aprovecho algunos conceptos que he visto traslucir para escribir una carta, desde aquí, aunque nunca lo leerá, un saludo al que escribió la letra de Feel, que posiblemente no fue Robbie Williams.
Me estoy desangrando, brota mi sangre a borbotones, a veces de rojo intenso de sangre llena de vida, a veces de negro lamento de sangre muerta, silenciosa y escondida.
Llevo media vida desangrándome sin remedio, sin darme cuenta, sin conciencia y sin pecado, porque con mi sangre ni se han hecho juramentos, ni se la han bebido de mis venas, ni se han restregado manos ensangrentadas en pechos desnudos para dejar indeleble las huellas de mi presencia, ni se han hecho conjuros en noches de verano en crisoles de metal oxidado.
Mi sangre se ha desperdiciado, la he derrochado dejándola caer a la tierra seca, yerma y polvorienta, ni siquiera tiñó petalos de flores, se mezcló el rojo con el ocre, en grumos de tierra y vida, en absurda mezcla sin sentido.
Llego a ti con mi último aliento, exhausto y cansado, derrotado por completo, con el corazón íntegro, pero sin una gota de sangre, desfallezco a tus pies, delirando como un poseso, ilusionado como un niño, deseoso como un animal salvaje en pleno celo, tranquilo como el que agotada su vida espera la muerte.
Llego a ti extendiendo mis brazos ensangrentados, pero no me cures las heridas, bébete mi sangre, para que genere nueva sangre, roja, cálida y palpitante.
Ayer entraron 800 personas buscando cosas: desde la modelo Domitile Lecrerq (o algo así, no me voy a saber los nombres de memoria, jajaja y ahora no recuerdo su cara tampoco, jajaja, eso sí, será guapa) hasta un helado de frambuesa, también entraron buscando la Vanda corulea (una orquídea, esa si que me acuerdo exactamente la que es, tiene gracia, me acuerdo de la orquídea pero no de la modelo, algo significará).
Estas últimas semanas vienen entrando unas 500-700 al día, que supongo la mayoría llegan y se van, y luego unas 200 personas entran directamente, mucho es creo yo, ahí las estadísticas creo que fallan.
Y lo más curioso es que dos personas cualesquiera de las miles que han entrado en estos meses igual se conocen algún día, vete a saber por qué azares y se preguntarán donde coincidieron alguna vez antes de conocerse, nunca se les ocurrirá pensar que pudo ser en este blog.
En
http://cancionestraducidas.bitacoras.com/archivos/2006/02/24/robbie-williams-feel
he encontrado la letra traducida de esta conocida canción de Robbie Williams, me gusta mucho la letra, no me la imaginaba así.
Robbie Williams - Feel
Come on hold my hand,
Ven, toma mi mano,
I wanna contact the living.
quiero contactarme con los vivos,
not sure I understand,
no estoy seguro de entender,
this role I’ve been given.
este papel que se me ha dado.
I sit and talk to god
Me siento y hablo con Dios
and he just laughs at my plans,
y él sencillamente se ríe de mis planes
my head speaks a language, I don’t understand.
mi mente habla un idioma que no entiendo.
I just wanna feel real love,
Sólo quiero sentir amor verdadero,
feel the home that I live in.
sentir el hogar en que vivo,
’cause I got too much life,
porque tengo demasiada vida,
running through my veins, going to waste.
corriendo por mis venas, se va a desperdiciar.
I don’t wanna die,
No quiero morir,
but I ain’t keen on living either
pero tampoco me siento entusiasmado de vivir
before I fall in love,
antes de que me enamore
I’m preparing to leave her.
estoy preparándome para dejarla,
I scare myself to death,
muero del susto,
that’s why I keep on running,
por eso sigo corriendo,
before I’ve arrived, I can see myself coming.
antes de llegar, puedo verme venir.
I just wanna feel real love,
Sólo quiero sentir amor verdadero,
feel the home that I live in,
sentir el hogar en que vivo,
’cause I got too much life,
porque tengo demasiada vida,
running through my veins, going to waste.
corriendo por mis venas, se va a desperdiciar.
And I need to feel, real love,
Y necesito sentir amor verdadero,
and a life ever after.
y una vida por siempre jamás,
I cannot get enough.
no puedo obtener suficiente.
I just wanna feel real love,
Sólo quiero sentir amor verdadero,
feel the home that I live in,
sentir el hogar en que vivo,
’cause I got too much life,
porque tengo demasiada vida,
running through my veins, going to waste.
corriendo por mis venas, se va a desperdiciar.
I just wanna feel real love,
Sólo quiero sentir amor verdadero,
in a life ever after
en una vida por siempre jamás,
there’s a hole in my soul,
hay un hueco en mi corazón,
you can see it in my face, it’s a real big place.
puedes verlo en mi rostro, es un lugar realmente grande.
Come and hold my hand,
Ven y toma mi mano,
I wanna contact the living,
quiero contactarme con los vivos,
not sure I understand,
no estoy seguro de entender,
this role I’ve been given
este papel que se me ha dado.
Not sure I understand.
No estoy seguro de entender.
Not sure I understand.
No estoy seguro de entender.
Not sure I understand.
No estoy seguro de entender.
Not sure I understand.
No estoy seguro de entender.
Hoy Sebastián, del cual no sabemos sus andanzas con la Marquesa, pero según comentan siguen bien, muy bien, ha traido unas campanillas, llamadas Campanillas de Canterbury, Farolillos o Pucheritos.
El nombre científico es Campanula medium

Me gusta la combinación de cartas y flores que está tomando mi blog, es una buena escena, una carta escrita en un papel tipo cuartilla de color pergamino, con pluma estilográfica y enrollada y atada con una guita de color rojo o negro que también es elegante, y en el cilindro que forma el pergamino enrollado una flor de largo tallo.
Cartas y flores, bonita forma de empezar una noche o de empezar el día. Para acabar la noche lo mejor es un cuento o relato inventado que induzca al sueño después de hacer el amor.
Quiero sentir como corres densa por mis venas, como espesas mi sangre con tu esencia y haces que mi corazón tenga que latir con sobrehumano esfuerzo, palpitando ahí, en mitad de mi pecho, y en cada latido tu nombre, impulsada hasta el último rincón de mi cuerpo.
Quiero sentirte tan dentro de mi cuerpo que ya nunca puedas salir, quedando atrapada entre mi piel, mi carne y mis huesos.
Quiero sentirme tan vivo que me de miedo la muerte, que nunca me lo dió, quiero sentirte cada día, cada noche, cada tarde, cada madrugada.
Quiero sentirme tu sueño, tu deseo, tu pasión irracional.
Quiero sentir como se cumple mi sueño.
Los camareros no sabían que esa tarde se iban a encontrar en su local dos fuegos de llama intensa, si hubieran tenido algún tipo de visión en infrarrojos les habría prohibido la entrada, primero a él y luego a ella, estaba todo el local decorado con madera.
Él estaba nervioso, muy nervioso, casi nunca se ponía nervioso, pero esa vez sí, llevaba inténsamente nervioso desde la noche anterior, tenía ganas de verla.
Decidió que iría andando, dando un paseo, no le pillaba lejos de donde él estaba, pero aún faltaba mucho tiempo, miraba su reloj a cada poco tiempo, nunca lo vió tan lento, se imaginó las manecillas perezosas y sonrió.
Se miró en el espejo, ya estaba listo, iba correctamente vestido, nada en su atuendo destacaba, ni por bueno ni por malo, se sentaba en la cama de su habitación, paseaba de arriba a abajo por el pequeño pasillo, decidió mandarle un mensaje.
Continuará...
Deliciosas las noches, deliciosas las flores que Sebastián le regala, deliciosa la marquesa, deliciosa ella.
Deliciosas sus palabras, que cuando menos me lo espero se me clavan en la mente y en el alma y ahí quedan, resonando en eco perpetuo.
Deliciosa ella, ya lo he dicho, me repito, no me importa, siempre deliciosa, aún cuando no lo sabía tambien lo era, ahora lo sé, más vale tarde que nunca.
Deliciosos momentos imaginados, ya vividos, que se sienten reales, que son reales.
Deliciosa su estela, que siempre queda tras su marcha, a la que cojo de su mano y la acerco a mí, y me habla su estela, y no estoy loco, y me besa, y siento sus besos, los de su estela, los de ella.
Deliciosa canción que me regaló la otra noche y que escucho ahora mientras escribo, en eco contínuo.
Deliciosos esos mil besos que me daría, y delicioso ese abrazo.
Deliciosa su intuición, ella me descubrió y gracias a descubrirme la descubrí yo, deliciosa la situación.
Delicioso momento el del encuentro, deliciosa su mirada, deliciosas sus palabras, deliciosa ella.
Sebastián le lleva hoy a la marquesa unas Fucsias, también conocidas como pendientes de la reina, la especie es: Fuchsia x hybrida


He decidido quitar la posibilidad de hacer comentarios.
Gracias a todas las personas que participaron de buena fe.
Cada día te siento más cerca, todavía más si cabe, y te pienso, te sueño, te imagino a mi lado.
Cada noche nos unimos un poco más, por finísimos hilos que surgen de cada frase, de cada silencio, de cada mirada imaginada, finísimos hilos que juntos serán más fuertes que las más gruesas cadenas.
Cada día deseo que llegue la noche, que me trae tu presencia y tus palabras y te haces real para mirarte, para besarte, para abrazarte.
Cada noche me duermo a tu lado, tranquilo, sereno, feliz de haberte saboreado, pleno de sentimientos.
Cada día amanezco a tu lado, radiante, contento, ilusionado, con ganas de ti, ganas de ti que no cesan y cada vez son más intensas.
Sebastián trae unas florecillas bastante rústicas, pero muy simpáticas, los petalos parecen tiras de papel, como si fueran una manualidad de esas que mandaban en el cole.


Sin que nadie te llame llegas despacio a mis pensamientos y ahí te quedas, bien presente en mi mente para que te sueñe, y vuelo, vuela mi imaginación muy alto, muy lejos, por encima de toda lógica y circunstancias.
Te sueño cada noche al acostarme, al levantarme, te sueño a lo largo del día, sin tregua y sin descanso, te sueño mientras te escribo, antes de poner cada frase te sueño por un instante y te imagino feliz cuando lees mis pensamientos.
Te sueño tranquilo, te sueño sereno y también te sueño desbocado.
Te sueño intenso, palpitante, frenético por estar a tu lado, por saborear tus labios, por recorrer tu cuerpo, por acariciar tus pechos con mis manos, por abarcarlos, por bebérmelos de un trago, por rozar tu sexo con mis dedos y degustarlo con mis labios, sueño con cada fragmento de tu piel, como creado a medida para ser placer, para dar placer, sueño con tu cuello mil veces ya besado, sueño con tu nuca descubierta para ser devorada por mis labios que descienden por la espalda mientras es acariciada, sueño con tus manos en mi cuerpo, en mi pecho, en mi cuello y en mi sexo, sueño con tus besos en mi boca y en mi cuerpo, que será tuyo, sueño con tenerte, con poseerte con sentirme dentro, con que me sientas dentro, sueño ese momento, con nombres entre frenéticas respiraciones, entre mis suspiros y tus gemidos, sueño con besos y abrazos, con respiraciones que se relajan, con miradas complices y palabras con magia.
Te sueño de mil maneras, sueño que soy tu sueño y me encanta.
Sueño contigo, sereno y desbocado.
Hacía ya días que no ponía mis famosos cafés y pastelillos, el de esta tarde era de crujiente de avellana, muy rico.

Sebastián trae esta noche unas modestas florecillas, los Flox son plantas de abundante floración y de flores discretas, la rosa parece de tela brillante.



Anoche prometí que le daría el final imaginado al relato, allá va:
(Recordemos que el galerista ha subido a la planta de arriba a por un sillón de esos de la recepción de estilo moderno en que uno parece estar encajonado, como ya tiene pensado cómo será el cuadro, coge también el cojín de otro sillón para poder lograr la postura deseada. El silón no pesa demasiado y lo va arrastrando hasta el sótano por las escaleras con ayuda de una manta).
Ella: Disculpe, no le he ofrecido mi ayuda.
Él: No, no pasa nada, ha sido fácil.
Ella: ¿Pinta Usted desde el sillón? (sonríe)
Él: No, pinto de pie, el sillón es para Usted, espere que le pongo una sábana.
Ella: ¿Me va a pintar como un fantasma?, ¿para qué me voy a desnudar entonces? (sonríe). ¿Estoy algo nerviosa, sabe?
Él: Si no quiere que la pinte no pasa nada.
Ella: Quiero que me pinte, claro que sí, pero estoy nerviosa, no es incompatible.
Él: Si, si, entiendo.
Ella: ¿Puedo fumar?
Él: Si le apetece.
Ella: Gracias, sí, me apetece (enciende un cigarro).
(El galerista pone el sillón cerca de una pared, le añade el segundo cojín y pone la sábana por encima, que arrastra por el suelo, como la melena de una mujer desnuda cae sobre sus hombros.)
Él: Bueno, pues esto ya está.
Ella: ¿Se va a quedar mirando como un poseso?, podría ir mientras preparando el lienzo.
Él: Sí, por supuesto, tome, puede dejar aquí la ropa (le acerca un pequeño taburete para que deje la ropa sobre él).
Ella: ¿Y cómo me siento?
Él: He pensado que puede ponerse de perfil, sentada en el sillón con las piernas por encima de uno de los lados y la espalda apoyada en el otro.
Ella: Vale, ¿ha subido la calefacción?.
Él: Ahora voy, también prepararé el lienzo y las pinturas.
(Mientras ella se desnuda él se va hacia un rincón donde sube la temperatura del termostato, se quita los zapatos, la camisa y los pantalones de forma rápida y se pone una ropa de trabajo, unos pantalones vaqueros de color claro con manchas secas de pintura y una camisa de color gris, también manchada. Ella por su parte se va quitando la ropa y poniéndola cuidadosamente sobre el taburete. Acabado de cambiar de aspecto y descalzo, se dirige al caballete para poner un lienzo y preparar las pinturas, no puede dejar de mirar a la mujer, ella lo mira y el apartá la vista fugaz)
Ella: Vaya, se ha cambiado Usted de ropa, ¿lo hace para meterse en el papel y mirarme como pintor?, ¿pinta Usted descalzo o son los zapatos que le aprietan?
Él: No, es que así evito mancharme la ropa, y le dije que no podría mirarla solo como pintor, pintar descalzo es una manía que tengo.
Ella: Tiene Usted una forma de mirar que ...
Él: ¿cómo?
Ella: No sé, muy agradable, me siento cómoda, pero tengo frío, ¿cuando hará aquí calor como en el infierno?
Él: Aguarde unos minutos, la calefacción esta es lenta de reflejos.
(Ella se ha sentado en el sillón como él le indicó)
Ella: ¿Así estoy bien?
Él: Casi, pero si me permite, como pintor, ¿eh? (sonríe), se acerca hacia ella (Él está de pie y ella sentada de perfil)
Ella: (Sonríe) Vale
El: Así es que queda más natural(Coge un una de sus piernas, la mueve un poco de posicion para que no esté a la misma altura que la otra y le hace poner los pies mirando hacia abajo, siguiendo la línea de las piernas, hace lo mismo con la otra, al notar sus manos ella siente un escalofrío que le recorre todo el cuerpo).
Ella: ¿Y las manos?
Él: Crúcelas sobre su vientre.
Ella: ¿Así?
Él: No exactamente así, permítame un segundo (le coge las manos que tiene cruzadas y las pone en algún lugar entre sus pechos y su sexo.
Ella: ¿No se desboca el caballo?
Él: Nunca, hasta que el jinete quiera.
Ella: ¿Y si el jinete quiere?
Él: Que lo diga con las riendas.
Ella: ¿Acaso no sabe ese caballo intuir al jinete?
Él: Quizás tema sentir la fusta castigadora.
Ella: ¿Y no ha pensado que puede ser que el jinete tenga miedo de que el caballo al salir desbocado lo tire de la montura?
Él: El caballo es noble, el jinete lo debería intuir.
Ella: ¿Y Usted como es?
Él: Como el caballo que está imaginando.
Ella: ¿Se desbocará?
(Él se agacha hasta ponerse casi en cuclillas para mirarla a los ojos y se acerca a ella, sin decir nada y diciéndolo todo, la rodea con sus brazos y se dan un beso que incendiará toda la habitación.)
La manta que sirvío para arrastrar el sillón, ahora está extendida sobre el suelo, sobre la manta la sábana que cubría el sillón, sobre la sábana ella, desnuda, y sobre ella él, que frenético empieza a ser desnudado.
Entre colores, susurros, Ustedes cercanos, suspiros, besos, abrazos, roces, manos, gemidos hacen el amor, ella le confiesa que desde aquel cruce de miradas no lo ha podido olvidar, que lo del lienzo con su retrato la desarmó, que por algún motivo desconocido sabía que lo que sentía ella era mutuo, él le confiesa que siempre soñó con ella, secretamente, y que cuando la vió entrar en la galería casi le estalla el corazón.
La calefacción y el calor de los cuerpos retiran cualquier rastro de frío, ella es feliz, él también.
Esta noche de viernes Sebastián trae unas petunias de variados colores, esperamos le gusten a la Marquesa.



Con esta tercera entrega acabo el diálogo entre el galerista y la mujer.
Recordemos que él le acababa de mostrar un lienzo en la que estaba ella retratada.
Ella: Realmente me ha sorprendido, no me gusta quedarme sin palabras.
Él: No se preocupe, es normal, entiendo su sorpresa, la he visto en varias ocasiones por la zona, algunos días la veo almorzando con los que supongo son compañeros de trabajo.
Ella: ¿Espiando tras las cortinas? (se le esboza una sonrisa)
Él: No, en mi galeria no hay cortinas, pero a veces salgo a tomar algo a media mañana y no puedo dejar de fijarme en Usted.
Ella: Me gusta cuando se pone a la defensiva, ¿en algún momento dejará su escudo de papel en el suelo?
Él: (Se queda pensando sin saber que decir por unos instantes), No sé.
Ella: ¿Por qué el cuadro está sin acabar? (el retrato de la mujer tiene una franja sin pintar, justo desde donde empieza el cuello desde la barbilla hasta lo que sería el escote y los hombros, están sólamente esbozados unos trazos suaves), ¿se le acabó la inspiración?.
Él: No, es que pensé en dejarlo inacabado, digamos que era por no cerrar una posibilidad, por mantener una esperanza, ya sabe.
Ella: ¿Qué he de saber? (pasan unos instantes), sí, entiendo, disculpeme si a veces soy un poco brusca, es que realmente no me esperaba que me hubiera hecho un retrato, pero en el fondo no me sorprende realmente, podía esperarlo.
Él: ¿Le gusta el retrato?
Ella: Mucho, pero exagera Usted, en su caso la ficción tiene mucho mejor aspecto que la realidad.
Él: No diga eso, sabe que es mentira.
Ella: Bueno, cambiemos de tema, ¿y ese cuadro?, ¿es su mujer?, ¿su novia?, ¿su pareja? (señala al cuadro que quedó visible al sacar el del retrato de ella de entre los apoyados en la pared. En ese cuadro aparece una mujer desnuda).
Él: No, es sólo un estudio sobre el desnudo.
Ella: ¿Basado en?
Él: La cara es de una modelo que vi en el Cosmopolitan, lo tengo en la mesilla de la planta de arriba por si alguna visita tiene que esperar.
Ella: ¿Y el cuerpo?
Él: Pues de nadie en especial, suponque que será un compendio de distintos cuerpos que he visto o del ideal que tengo.
Nota del autor: Hasta aquí, la conversación puede ser perfectamente normal, ahora doy un giro, la mujer está especialmente a gusto, por alguna razón, ese hombre le transmite una sensación que nunca había tenido, tiene la sensación de que conoce a ese hombre desde hace muchísimo tiempo. Posiblemente lo que viene ahora es menos verosímil, pero así lo pensé y como yo soy el que escribe pues me dejo llevar por mi imaginación.
Ella: ¿Me pintaría desnuda?
Él: Posando o imaginando
Ella: Posando, ahora
Él: Sí
Ella: ¿No duda?, ¿no se sorprende?
Él: No, me gusta la idea.
Ella: Por su respuesta da la sensación de que está acostumbrado a que se le desnuden cada día para hacer retratos.
Él: Ya le he dicho que casi nadie sabe que pinto y aunque debería sorprenderme por su proposición tan repentina la verdad es que no me sorprende, me agrada, supongo que me gustará la idea.
Ella: Pero ha de verme con ojos de pintor y no como hombre.
Él: No puedo prometérselo, pero le prometo que no asomará el hombre si no lo desea.
Ella: ¿Cuánto tiempo podrán retener las riendas a un caballo que por naturaleza es desbocado?
Él: Tanto tiempo como el jinete quiera.
(Hay un silencio entre ambos)
Ella: Si se calla me lo pensare mejor y se quedará sin desnudo
Él: Tendré que ir arriba a por un sillón.
Ella: ¿Pondrá alta la calefacción?, recuerde que estaremos en desigualdad de vestimentas.
Él: Sí, aunque sude como un pollo.
Ella: Igual al verme se queda más frio que un témpano.
Él: Recuerde que la miraré la mayor parte del tiempo como pintor, a todos los efectos será como una manzana, (sonrisa)
Ella: (sonríe también) Hombre muchas gracias, menos mal que no me ha comparado con un jarrón.
Él: ¿Realmente quiere que la pinte?
Ella: Claro, y si sigue dejando pasar el tiempo me arrepentiré y se quedará sin desnudo.
El galerista sube a la parte de arriba a bajar uno de los sillones que están en la zona de repeción de la galería.
Podría seguir el diálogo, pero lo dejo así a medio acabar, cada cual que piense lo que sucedería.
He escrito el final, se lo prometí a alguien
Suele ser habitual que entren a este blog con frases como ésta:
palabra adecuada que puedo usar para enamorar una chica
No me explico qué puede llevar a alguien a buscar estas palabras, supongo que será para soltarlas luego en tropel por el messenger y parecer lo que no se es.
Las palabras adecuadas para enamorar a una chica supongo yo que serán las que se te ocurran en cada momento, me imagino que todas estas búsquedas las harán crios ávidos de ligar por internet a cualquier costa, me los imagino en un copia y pega continuo de frases para que la chica de enfrente suspire a cada frase.
Pequeño diálogo en un acto (segunda parte).
Nota previa: No tengo mucho tiempo para escribir, pensaba acabar con una segunda entrega el diálogo, pero habrá una tercera para cerrar el dialogo al que ya le tengo pensado el final.
Recordemos que el galerista le está explicando a la elegante mujer lo que siente al ver cada cuadro, cuando faltan unos cuantos para acabar todos los que hay en la galería (que tampoco es muy grande).
Ella: ¿Dónde deja salir todo lo que lleva dentro?, lleva en su interior una intensidad demoledora, se perderá en estas paredes repletas de cuadros del tres al cuarto.
Él: Son buenos cuadros.
Ella: No están a la altura de todo lo que Usted siente con cada uno, la mayoría no se merecen las palabras que les ha dedicado. Me ha dicho que pinta Usted, ¿puedo ver alguno de sus cuadros?
Él: Los tengo en el sótano, más abajo, pero no está bien decorado, está aquello un poco manga por hombro, es uno de mis estudios de trabajo.
Ella: No se preocupe, no soy ninguna inspectora de trabajo, además Usted no sabe lo que es el desorden, si yo le contara (ella sonríe).
Él: Bien, sígame si lo desea.
(Se dirijen al fondo de la galería, a un lado hay una puerta que dan a unas escaleras que llevan a un pequeño sótano que en absoluto da la sensación de agobio, se ven cuadros en el suelo, apoyados contra la pared, hay algunos colgados, en el ambiente huele a oleo y pinturas)
Ella: ¿Es aquí donde Usted deja salir lo mejor de sí?
Él: Bueno, me gusta pintar, me hace sentir bien.
Ella: ¿Por qué no los expone?
Él: No son buenos, además, sería contraproducente, no suelo decir que pinto.
Ella: A mí me lo ha dicho.
Él: (Sonriendo) Pero recuerde que Usted no entiende de pintura.
Ella: Le permito la broma, pero no se propase, con una de mis contestaciones lo puedo fulminar, no tiente la suerte. (al final ella esboza una sonrisa para no parecer tan cortante).
Él: Pues ya ve, aquí vengo muchas tardes cuando cierro la galería.
Ella: Son bonitos los cuadros que tiene colgados, ¿por qué sólo esos?
Él: No quiero llenar las paredes de mis cuadros, los voy cambiando, ¿se imagina una habitación llena de espejos?, acabaría uno harto de sí mismo (y sonrie)
Ella: ¿Puedo ver los que tiene apilados contra la pared?
Él: Si quiere...
Ella: ¿Le incomoda?, no soy una entrometida, si tiene algún reparo digamelo, hay mil cosas más que me pueden interesar además de sus cuadros (se pone seria).
Él: No, no, si no tengo inconveniente, verá por qué se lo he dicho...
Ella: No me importan las explicaciones, si no le gusta que los vea me lo dice y ya está, no me voy a morir del disgusto.
Él: Permítame un segundo, por favor, entenderá mi "si quiere..." (él se acerca a los cuadros apilados contra la pared y hace ademán de coger el tercero de ellos).
Ella: No hace falta, déjelo.
Él: Mire...
Ella: (Se queda dudando, sin saber qué decir por unos segundos)
Él: Si, es Usted, la he pintado.
Ella: (Sorprendida) Vaya, me deja sin palabras.
Sebastián le trae unas flores nuevas como cada noche para acompañar su sueño.
La flor se llama Catananche caerulea y se le dice comúnmente como hierba de cupido o flecha de cupido, porque se usaba para preparar conjuros y pócimas de amor en épocas de brujas.
En cualquier caso una flor muy bonita.
Tiene los extremos de los pétalos como deshilachados.



Agradecer desde aquí a EL CLUB DE AMIGOS DEL CRIMEN, en Radio Klara 104.4 los jueves de 20 a 22h su e-mail, como soy un buen chico le voy a dejar el enlace a la página para promocionarla un poco:
http://www.terra.es/personal5/jp300167/cac.htm
Estoy oyendo en estos momentos el programa, está tocando el cantante Suso de Petit Mal con guitarra a pelo, la verdad es que suena muy bien.
Gracias por el mail.
Un saludo
Pequeño diálogo en un acto.
En una galería de arte hay una mujer elegantemente vestida mirando cuadros, el galerista, un hombre con pelo largo está sentado al fondo, mirando una revista de arte, en la sala solo está la mujer.
Transcurridos unos 15 minutos el hombre se levanta y se acerca a la mujer.
ÉL: Buenos días, ¿le importaría que le comentara algunos cuadros?
ELLA: ¿Qué le hace pensar que necesito sus comentarios?
ÉL: Disculpe, pero la he estado observando mientras miraba cuadros y me atrevería a decir que no suele Usted visitar muchas salas de arte, se nota en su forma de mirar los cuadros, de elegir los que ve, etc. Yo sólo pretendía ser agradable y darle algunas pinceladas.
ELLA: También me atrevería yo a decirle que no está Usted acostumbrado a mirar a una mujer a los ojos, tiene Usted una mirada limpia, pero no sé por qué narices esquiva disimuladamente mis ojos cuando me habla. ¿Hará el favor de mirarme a los ojos y que me pueda deleitar con su mirada?
ÉL: (Mirándola a ella) ¿Así?
ELLA: Bien, va mejorando, le dejo unos segundos para que se recomponga y vuelva a su traje de galerista, no se me despiste.
ÉL: (Sonriendo), ¿qué tipo de cuadros le gustan más?
ELLA: Me da igual, quiero que me explique todos uno por uno, empiece por este (señalando a una mujer que pasea de espaldas por una playa).
ÉL: Este cuadro es de Ernesto Serrano, está inspirado en... (ella lo interrumpe)
ELLA: Disculpe, pero no me apetece que saque su libro de salmos y me los recite como si yo fuera una de esas beatas que colecciona cuadros, quiero saber que le transmite a Usted cada lienzo, qué le inspira. Y míreme a los ojos, deje de regalarle miradas a los cuadros, que ellos no las aprecian.
ÉL: Bien, este cuadro (refiriéndose al de la mujer en la playa) me transmite soledad deseada, la mujer disfruta paseando por la playa, puede ordenar así sus pensamientos.
ELLA: ¿Pinta Usted cuadros?
ÉL: Algunos intentos hago, sin demasiada fortuna.
ELLA: Bueno, siga describiéndome cuadros, me resultan gratas sus explicaciones y su aparente indiferencia hacia mis insinuaciones.
ÉL: ¿Aparente indiferencia?
ELLA: Usted sabrá mucho de pintura, yo sé de miradas y de palabras, pero no se disperse, vuelva a los cuadros.
ÉL: Este de aquí me resulta muy inquietante (refiriéndose a un cuadro donde se ve la esquina de una habitación, con la pintura descascarillada), a mí este me transmite sensación de locura definitiva, de haber perdido todo y sólo aferrarse a esa esquina.
ELLA: (En voz baja) Mire, entra una clienta, atiéndala, no vaya a ser que por mi culpa pierda una venta.
ÉL: (Se dirige con paso ligero hacia la entrada, antes de que la recien llegada pueda ponerse a ver los cuadros le dice algo que la mujer parece entender y asentir y se va. Aprovecha la ocasión para poner el cartel de cerrado y bloquear la puerta de cristal que da acceso a la galería. Regresa a su lado.).
ELLA: Ha perdido una venta, además no sé si me agrada la idea de que me encierre aquí a cal y canto.
ÉL: Si le incomoda la abro, era para evitar entradas inesperadas y tener que largarlas con buenos modales.
ELLA: No, me gusta que me de su exclusividad.
ÉL: Si le digo la verdad no suele entrar mucha gente como Usted.
ELLA: Le ha faltado decir: por suerte
ÉL: ¿Por suerte?
ELLA: Si, que por suerte no entra mucha gente como yo, se le arruinaría el negocio, me va a explicar todos los cuadros y no le voy a poder comprar ninguno.
ÉL: No importa, tampoco soy como un vendedor de seguros, los cuadros se venden solos, yo puedo aportar algunos datos.
ELLA: Con el libro ese de salmos que si me descuido me recita.
ÉL: Lo siento, fue la costumbre, ¿le sigo contando los cuadros?.
ELLA: Sí, volvamos a donde estábamos cuando nos interrumpió esa clienta insatisfecha (ríe ella), la dejé sin cuadro.
El hombre de la galería sigue explicándole lo que siente al ver cada cuadro.
Continuará... (si gusta)
Aquí trae Sebastián con retraso esta noche, no las pudo preparar antes (estaba escribiendo una misiva) unas flores de tonos azules variados, es el Agapanto o AGAPANTHUS



A veces me pregunto qué sentirá ella al leer mis cartas, qué sensaciones vendrán a su mente, y no me refiero a las palabras, me gustaría sentir sus mismas sensaciones, pero no puedo, claro, es químicamente imposible, pero sí puedo imaginármelo a través de sus palabras, de sus silencios, de sus besos o de sus miradas.
¿Y cómo se sentirán mis caricias en la piel de ella?, yo rozaré su piel por fuera, pero ¿qué sensación tendrá por dentro?, ¿qué sabor tendrán mis besos?, ¿cómo se verá mi mirada?, ¿qué sentirá al oir mis palabras?
Muchas veces me pongo en la piel de ella, para intentar conocerla, me la quiero saber hasta que me la aprenda.
Me imagino respuestas, me imagino miradas, me la imagino sonriendo, me la imagino leyendo esta misma carta.
Hoy alguien ha caido en mi blog buscando en el Google exactamente esto (no me lo invento), jajaja, es de record:
poesias en INGLES y que cada letra final de cada parrafo formen una palabra de una epoca del año(primavera,verano,otoño o invierno)
Si copiais y pegais esta frase en el Google salgo yo el primero, jajajaja, pobre que chasco se habrá llevado, pero es que cómo se le ocurre buscar eso al buen hombre / mujer
Sebastián deja temporalmente las orquídeas y hoy trae unas alegres y sencillas florecillas son el Impatiens, conocida como la alegría de la casa.


Como diría una hipotética canción: ... las fresas de mi balcón... lalala ...se van a poner rojas y jugosas... lalala ...y con dulcísimo sabor... lalala ... pues de tus labios ...lalala ... se van a copiar
Bueno, pues aquí tenemos las florecillas de las fresas, algunas ya cuajadas y creciendo, pero salen pequeñas, eso sí muy aromáticas, me las zampo en varias tandas.
Tendré unas 15 o 20 matas pequeñas.
La pda no las saca muy bien, lo siento.

Ella, la que me solivianta el alma, la que me hace ser intenso, la que me obliga a pensarla a cada momento, la que me ha convertido en un obseso de ella misma, porque ella es casi mi único pensamiento.
Ella, la mujer seductora que me ha envuelto en su halo mágico y me ha embrujado sin remedio, sin usar pócimas ni brebajes ni conjuros que valgan.
Ella, la que me incita sin pedirlo a que le escriba cartas sin cesar, la que me obliga sin ordenarlo a expresar lo que siento, unas veces gritando, otras susurrando.
Ella, la que leerá esta carta que aunque pública está escrita sólo para ella y se la beberá de un trago, como se bebería mi sangre si se la dieran en un vaso, o mejor, como se la bebería de mis labios en un beso profundo y sangriento.
Ella, la que me hace soñar e imaginar, la que me hace desear, la que hoy es promesa y mañana será realidad, la que será todo besos, la que me entregará su mente, su alma y su cuerpo.
Ella, sólo ella.
Y tras tu vuelta sigues intensa, ávida de besos, deseosa e intrépida. Soñando despierta, imaginando y viéndome cerca, cada vez más cerca.
Vuelves intensa, derramando pasiones, confundes a mi mente con la mera insinuación de hacerte presente, y vuela mi imaginación, asciende allá a lo alto sin detenerse.
Te siento tan cerca, esta noche he estirado mis brazos y te he tocado, un leve roce, al pedirme ese beso, te juro que te he rozado, quizás lo hayas notado.
No, no me estoy volviendo loco, estoy cuerdo y por estar cuerdo tengo más delito que si estuviera loco, porque soy consciente de todo.
Te he vuelto a ver intensa, se me ha hecho larga tu ausencia.
Sebastián le obsequia esta noche con otros tres colores de una misma orquídea, la Pleione.
¿Son bonitas las orquídeas eh?



Si, escarabajos fritos, ahora lo explico, que todo hay que decirlo, jajaja, bien, tengo la teoría de que cualquier cosa se busca en Internet, a mí no dejan de entrarme por las búsquedas más raras, es que esta muy divertido verlas, la pena es que sólo puedo ver las 10 últimas y después solo un resumen de las más habituales, pero hay algunas buenísimas, esto de escarabajos fritos es porque quiero ver si alguien es capaz de buscar eso, ya lo veremos, jajaja, si lo busca seguro que aparezco yo.
Esa mañana se levantó triste, una vez más, como los últimos días, como las últimas semanas, odiaba despertarse para volver a tener esa horrible sensación de vacío, y cada día sentía más grande el vacío, la sensación de nada, preguntándose cómo era posible que creciera la nada, un poco más cada vez, apoderándose de ella y dejándola sin ser, cada día se sentía más vacía, con menos ganas de nada.
La perspectiva de la mañana se hacía tan inalcanzable, seis horas por delante, sin poder huir de su mente que le instaba al vacío, a la pena, a la melancolía y a la tristeza, seis horas que se harían eternas, y después de esas seis horas otras tantas, y otras tantas después, pero de momento sólo pensaba en la interminable mañana que le quedaba.
Se asomó a la ventana, y ni en eso tuvo suerte, un sol radiante que hacía más absurda su profunda desgana, hoy no tendría al tiempo solidario con su tristeza, todo lo que la rodeaba le invitaba a estar alegre, y ella sólo podía estar triste.
En ese mismo instante se puso a llorar.
Han sacado una cosa para medir la influencia de un blog, jajaja, que manía con medir las cosas, a mi las medidas propias (y cuento este blog como propio) nunca me gustaron, siempre salgo malparado (tremenda sombra de duda se abate en el horizonte).
Está gracioso el funcionamiento, primero te la mides (la influencia entiéndase) y luego claro cómo no, la comparas con otros blogs a ver como la tienes (la influencia, sigo especificando), jajaja.
Sale este mensaje:
Número de influencia del blog
87.1 [Compáralo]
La mía es de 87.1 que vete a saber si es grande o chiquitaja, voy a comparar.
Me comparo con el que sale el primero de la lista, que tiene esta cifra:
131338.6
Es decir, la suya (la influencia) es unas 1500 veces más grande que la mía, jajaja, en lo otro no salgo tan malparado, qué alivio, ajajaja.
Encima los cachondos te dan un cartelito como el que pondré más abajo para que te lo pongas y digas cuál es tu influencia, que por cierto, ¿cuál será la unidad de medida de la influencia?, ¿lo influs?, mi blog la tiene de 87,1 influs
Ah, pero hay solución, jajaja, la influencia puede crecer, jajaja, me ahorro comentarios irónicos.
Quien tengais blog podeis medírosla (la influencia) aquí:
Como me resulta más fácil idear pequeños relatos, iré poniendo algunos que se me ocurran sobre la marcha.
Este va sobre una escena muy común en nuestros días.
Ella estaba sentada en una de las sillas frente a la máquina del infernal café, que siempre que se lo tomaba se arrepentía de aquel sabor horripilante que ni la más hábil bruja hacedora de mejunjes hubiera podido imitar, pero no había día que se tomara el habitual café de la máquina.
Mientras dejaba que se enfriara el café sobre una mesilla de cristal, rota en una de sus esquinas, comenzó a teclear un sms en su móvil, lo hacía escribiendo todas las letras de cada palabras, no le gustaban esas modernas abreviaturas y no había prisa que justificara el amputar las palabras.
Pensó unos segundos las frases que iba a poner y comenzó a teclear, cambiando algunas palabras sobre la marcha, eligió cuidadosamente alguna de ellas y eligió una acertada despedida.
Dejó ahora el móvil sobre la mesa de cristal, no había nadie más en la oficina a esas horas previas a empezar la jornada de tarde, el lugar que en su mano antes ocupaba su móvil ahora sostenía el café de horrendo sabor.
Pensó en qué estaría haciendo él, solía contestar a los pocos minutos, le gustaban sus respuestas, era un diálogo de dos frases en sucesivos mensajes, pero que le daban el hilo para imaginar después.
Dudó si habría podido leer el mensaje y si podría contestar, ahí estaba sobre la mesa de cristal el maldito móvil que no emitía ningún ruido, y el café se estaba acabando y había que empezar a trabajar, se aproximaba su horario de tarde.
Dejó su café antes de terminarlo, hoy el sabor le repugnaba más de lo normal, se levantó y lo lanzó, segura de acertar a pocos centímetros, a la papelera.
En ese momento un sonido corto y repetido le dió vida al móvil, se acercó a mirar quien lo mandaba, era él, sonrió y se dispuso a leer el mensaje.
A tu lado estoy cuando te acuestas, mirándote, acariciando tu pelo, tan suave lo hago que ni lo sientes, pero un día si te quedas atenta podrás sentirme, notarás un levísimo roce sobre tu piel, soy yo, aunque no te lo creas, aunque no lo entiendas, notarás mi mano en tu piel, y si dejas de lado la lógica me sentirás real.
Cuanto te acuestas me quedo a tu lado, de pie, contemplando tu cara ilusionada, justo cuando me dibujas en tu pensamiento antes de dormir, y siento como te vence el sueño cada noche y entonces paso mis dedos por tus labios, dibujo líneas por tu rostro, y me acerco a tus labios y los beso, y si en ese instante que duermes abrieras los ojos me verías, otra vez sería real.
Debería seguir, dos párrafos son muy poco, pero no se me ocurre nada, podría estar toda la noche y nada surgiría, siempre las mismas palabras, una y otra vez, siempre repetidas, cambiadas de orden, mis cartas se hacen con no más de 100 palabras: besos, abrazos, caricias, noche, cuerpo, intenso, frenético, pienso, siento, labios, pechos, silencio, palabras, miradas, ojos, imaginar, cerca, pasión, deseo, manos, dedos, sueños, susurros, cuello, todas estas y algunas más.
Y sabiendo esto, ¿por qué me empeño en escribir cartas que siempre dicen lo mismo?, ¿no sería mejor a veces el silencio?, pero me gusta escribirte, es como hablarte al oido, siempre te lo digo.
Suena ahora música privada, con la que acaban mis domingos, con la que se inician mis sueños, arde ahora Valencia a estas horas mientras yo escribo frases que no parecen tener sentido, tú se lo darás, siempre me supiste interpretar, me intuiste, me sedujiste, me hice presa de ti y tú de mi.
A lo lejos se oyen los fuegos artificiales, de cerca la música de un piano melancólico y bello y en mis adentros el latir de un corazón intenso, esta noche más pausado, porque te echo de menos, te echo mucho de menos.
Vaya carta, que empezó siendo de cuando te acuestas y acabará siendo un no se qué, sin orden ni concierto, palabras y frases que van surgiendo, que intentan explicar y que intentan definir, pero cómo explicar lo que siento, creo que no puedo y lo intento, cada día lo intento.
Esta noche Sebastián le trae a la marquesa tres Miltonias en tres colores distintos. Es increible la cantidad de páginas que hay de orquídeas, clubes, sociedades dedicadas a cada una de las principales especies, es lógico, son de las flores más espectaculares, dicen que algunas son muy difíciles de cultivar y hacer que florezcan más de una vez.
Estas tienen como el dibujo de mariposas en los pétalos, simplemente maravillosas.



Hoy Sebastián trae tres orquídeas del género Encyclia, espera que sean del agrado de la señora.



Le dejo un informe del estado del cortijo a la marquesa tal y como me pidió.
Llueve estos días en el cortijo, chuky está extrañamente tranquilo, el brebaje que me recomendó Damián el veterinario ha hecho efecto, anda silencioso y dormitando a todas horas, gran tranquilidad para mí.
Sigo con mis flores, la primavera es momento de cuidados, de abonos y de arreglos, me piden mucho tiempo las flores.
No ha habido visitas al cortijo estos días, está todo muy tranquilo, anoche me permití preparme un whisky del bueno cerca de la chimenea que encendí porque tenía algo de frío y por recordarla a Usted, ya ve que cosas.
Estuve leyendo en el sofá orejero, fue una noche tranquila, soñér intensamente.
Mañana domingo me acercaré al pueblo, desayunaré con Modesto y que me cuente de sus aventuras por la capital.
Bueno señora, voy a prepararle las orquídeas para su habitación, a su vuelta la encontrará bellamente decorada.
Esta noche arden mis labios al contacto con tu piel que la recorren con desenfreno, desmedidos e imparables, haciendo surgir suspiros que me inflaman el deseo, suspiros de mujer que siente intensa, suspiros que excitan mis oidos.
Siguen los labios recorriendo tu cuerpo, se le unen las manos, que surcan caderas, que bordean el cuerpo ciñéndose a la piel, aumentando el desenfreno.
Besos, labios, manos, suspiros, palabras, cuello, mi nombre, tu me encanta, y siguen mis labios, mi boca mi lengua, mis manos, todos ellos ahora reunidos en tus pechos, camino al delirio, que intuyes más abajo.
Ahora los dos somos fuego, ardiendo en el infierno del placer más intenso, sigo en tus pechos, en ellos me deleito en faena de roja muleta templada en el encuentro.
Y seguimos ardiendo, explotaremos de tanto placer, de las manos y de los cuerpos, de los besos y de la piel.
Besos y mas besos, nuestras manos en el otro cuerpo, sintiendo a través de la piel y los sexos frenéticos, esperando el momento, que ya llegará.
Nota: No son necesarias orquídeas para expresar el deseo, valga esta carta.
Es en tus brazos donde se encuentra todo lo que necesito, no importa lo demás, junto a ti hago mi mundo, pleno de palabras, de silencios, de caricias, de suspiros, de sueños, de risas, de secretos.
En tus brazos está mi mundo, donde me refugio de ese otro mundo inhóspito y maldito, en tus brazos me vengo arriba siendo fuego y pura pasión y en tus brazos en ocasiones me vengo abajo y me derrumbo.
Apoyado en tu pecho y rodeado con tus brazos me siento feliz y tranquilo, con el tiempo detenido sin que nada más que tú me importe.
Arropado por tus brazos te hablo y te escucho, disfruto de tu aroma, del calor de tu pecho, del latir de tu corazón, del sabor de tus besos.
En tus brazos me siento pleno, repleto de vida, feliz y satisfecho, como el ser más especial.
Hoy he tomado fotos de un árbol en flor, es el Cercis siliquastrum, el pobre tiene un montón de nombres: Árbol de amor, Nandumbu, Algarrobo loco, Arjorán, Ciclamor común, Siclamor.
Se le llama también árbol de Judas (porque cuenta una leyenda que fue en una rama de esta especie donde se quitó la vida y es por eso por lo que crece curvado).
La cámara de la pda no es muy buena y enfoca como le da la gana, pero sirva el intento.
En cualquier caso su floración es exuberante, no conoce límites el muy animal, las ramas está repletas de flores, me gustan esos árboles que no conocen límites y florecen sin mesura.


Sábado tarde, cielo nublado, la música sonando y yo imaginando.
Imaginando tu sonrisa, tu mirada, tus manos que me acarician y deseando, deseando estar a tu lado, disfrutarte sin que las palabras deban recorrer apenas distancia.
Sigo imaginando, ahora estoy a tu lado, te miro, me miras, sonrisas, palabras, siempre palabras y miradas, siempre miradas y hablamos, reimos, deseamos y no lo decimos, ya lo diremos, sutiles, en el momento adecuado, y danzan tus labios al son de las palabras y se mueven mis manos, nerviosas por tu presencia.
Me has embrujado y te lo digo mientras brillan mis ojos y un nosequé te recorre por dentro como un rayo que rasga el cielo y te quedas sin decir palabras, lo dices todo con la mirada.
Y nuestros labios se miran a su manera, deseándose acercar, tirando de nuestros cuerpos, como caballos desbocados tiran de la calesa que se vuelve frenética.
Pero no se besan, esperan al momento, sin prisas, conteniendo el deseo que explotará sin remedio, porque lo que ha de ser será y nuestros labios se besarán.
Continúan las palabras, que nos van acercando, las guiamos tramposos hacia senderos que llevarán a los besos, que es lo que buscamos, las miradas también piden besos y se hace el silencio y surge una frase con la palabra besarte.
Y se acercan los labios, despacio de tan ansiosos, y se rozan un solo instante, percibiendo el otro ser, detenido el tiempo en ese instante y se saborean los labios, gustándose ambos y se descubren las bocas que no son tales si no la entrada del alma que anoche besé en ese quinto beso.
Y ese primer beso será el comienzo de miles de momentos que vendrán después que ya he imaginado y que los sentiré.
Para estas 4 noches, Sebastián ha estado cultivando varios tipos de orquídeas más, en esta ocasión son del género Coelogyne.
Las hay en distintos tonos de colores.



