Ciertamente, después de tanto tiempo, no me acuerdo muy bien de como iba la cosa, pero bueno, vamos al tema.
La diosa de la Naturaleza era Urena, pero si lo recordamos estaba confinada en algún sitio para que nadia la pudiera dominar.
Por tanto la diosa no podría ser madre, siempre se mantendría pura, jajaja que mala suerte para ella, todos los dioses ahí dale que te pego y ella mirando desde su encierro.
Bueno, pues resulta que para que la diosa de la Naturaleza pudiera sentirse madre los otros dioses optaron por darle a todos los recien nacidos niñas que iban surgiendo de sus frecuentes y, por qué no decirlo, lujuriosas pasiones.
De este modo la diosa de la Naturaleza cuidaba y educaba a través de un grueso muro de piedra con dobles barrotes (ella nunca podría tocar a nadie) a todos sus hijas adoptivas que le fueron entregando y que se convertirían en las semidiosas de la Naturaleza.
Surgieron así la diosa de lluvia, la diosa de las tormentas, la diosa de los vientos, la diosa de las mareas, la diosa de los volcanes, etc., bueno realmente son semidiosas, pero pongo diosa por no liar más.
Y ahora me lo he puesto en bandeja, jajaja, son estas semidiosas las que con sus juegos y enfados crean y configuran el clima.
A su vez, y para que todo cuadre, si os fijais realmente las semidiosas de la naturaleza son hijas biológicas (si se acepta la expresión) de las diosas principales y del dios Gwian, pero son semidiosas porque sus padres renegaron de ellas y se las dieron a Urena. La diosa de los volcanes es fácil pensar que es hija biológica del Dios Gwian y de la Diosa del Fuego, la de la lluvia es la hija biológica de la Diosa del Agua y del Dios Gwian y así todas las demás semidiosas de la Naturaleza.
Bueno, otro dia mas, jajaja, que esto se va liando.
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